SSOT – Fuente Única de Datos – Piedra angular y una gran mentira

Os invito a hacer un ejercicio de imaginación.

Nos encontramos al volante de un monovolumen, una Kia Caren del 2007, bien cuidada, con sus revisiones a tiempo pero con un tablero o cuadro de chivatos un tanto especial. Cuando los ingenieros de la casa Kia construyeron este coche, pensaron que la velocidad debían medirla en Kilómetros a la Hora con un sistema sencillo en el que conociendo el diámetro de la rueda, cada vez que esta daba una vuelta completa, podían calcular la velocidad a la que el vehículo se movía. En la primera revisión del vehículo un ingeniero mecánico pensó que existía una manera más eficaz de medir la velocidad, por lo colocó dos imanes, uno en la rueda y otro en la estructura fija del vehículo, y haciendo unos cálculos sencillos pudo determinar la velocidad, también en Kilómetros a la hora a la que el vehículo se movía. En vez de cambiar el velocímetro existente, decidió meter uno adicional. En las dos últimas revisiones de nuestro flamante Kia Caren la tecnología avanzó, y dos nuevos mecánicos pensaron que debían actualizar la forma de medir la velocidad del vehículo. Uno lo hizo a través de GPS dividiendo la distancia entre el tiempo y el otro lo hizo con un complejo sistema de ondas donde de manera constante iba lanzando señales contra el suelo para medir a qué velocidad se movía el vehículo. Ambos mecánicos instalaron dos flamantes y bonitos velocímetros adicionales donde también se hacían lecturas en Kilómetros a la hora.

Las cuatro lecturas son correctas. Las cuatro tienen un sistema comprobado y unos datos en los que confiar. Pero mi pregunta es ¿los cuatro velocímetros van a mostrarnos exactamente la misma velocidad a la que se mueve el vehículo?

La respuesta es evidente. NO.

Entonces cuál es la razón de tener 4 velocímetros midiendo el mismo dato, o dicho de otra manera, por qué tienes a Google Analytics, Teleaf, métricas de logs y varias bases de datos recogiendo el número de compras y la producción generada.

Pues muy probablemente porque nadie se ha plantado en tu organización para organizar un sistema regido por SSOT (Single Source of Truth – Única Fuente de Datos), donde por simple practicidad se selecciona la métrica más segura como la única que termina cayendo sobre las bases de datos explotables por todas las unidades de negocio.

Sí, ahora sé lo que estás pensando. Que si hay sistemas que permiten extraer ese dato más rápido con algún error que asumimos en pos de la velocidad, que si hay departamentos que no saben como extraer dicho dato de las nuevas BBDD, que se ha hecho una inversión monstruosa en una nueva herramienta que mide dicho dato de una manera estupenda y hay que explotarlo de laguna manera… Una cantidad de BS tremenda.

Mi respuesta a esto es completamente inexistente. La verdad es que el SSOT es una idea feliz, clave y extremadamente difícil de llevar a cabo en organizaciones vestigiales, con legacies y donde la inversión en datificación, formación e hibridación es escasa o nula, pero debería ser objetivo principal en los proyectos de digitalización para evitarnos caer en el fracaso a la hora de tomar decisiones vitales en el pivotaje de la empresa.

 

Hibridar con Grice y el dato

Hay gente que te hace pensar, otra cabrearte, pero son las primeras las que me joden el fin de semana de manera habitual. Conversaciones que dejan poso, eco, que en un primer momento pasa desapercibido y que de repente te encuentras un Domingo en el sofá recordando la conversación:

  • Yo: Qué es la innovación.
  • Persona 1: Puff, quédate con la palabra hibridar, es el futuro.
  • Y: Hibridar, esto es como lo de “ecosistemas digitales”.
  • P1: No, hazme caso, hibridar lo peta.

Hibridar. Tiene a priori toda la pinta de unirse al club de la innovación, la disrupción, los ecosistemas digitales y el Big Data. Hibridar me pide otro post para saber qué necesidad digital acapara y por qué podría complementar a la denigrada innovación (¿me acabo de responder?).

Aunque siendo sinceros, la hibridación me pone por ser insultantemente obvia y en menor medida por ser parte de mi día a día. Grupos y personas multidisciplinares cuyos conocimientos mixtos permiten pivotar y entender el objetivo desde diferentes alturas. Los profesionales más brillantes con los que he trabajado son criaturas mixtas, informes masas de conocimiento que se amoldan a la necesidad, son seres híbridos entre las humanidades y la tecnología, entre la ingeniería y la psicología, entre campos que a priori no matchean y que a posteriori terminan siendo casos de estudio.

Y como entre hibridaciones anda el asunto, me saco el comodín del lingüista y traigo mi propia receta: Las máximas de Grice aplicadas al entregable del dato. Sí, analizo y juego con los datos de profesión y sí, soy filólogo de formación (ahora entendéis porque lo de hibridar me genera cierto placer silencioso). Entre los muchos, muchísimos, innumerables problemas que me encuentro en cada iteración profesional, uno de ellos es el entendimiento entre “qué me están pidiendo” y “qué les estoy entregando”. La frase que más repito cuando cometen la imprudencia de contratarme para impartir alguna clase es:

Los analistas deben saber contar historias (basadas en datos)

Y aquí es donde entra Grice con su pragmática conversacional (1975). Si yo, analista, y tú, director de cosas importantes, queremos llegar a entendernos, debemos hacerlo bajo un pacto de no agresión al que denominaremos principio de cooperación basado en 4 máximas.

  • Máxima de cantidad
  • Máxima de calidad
  • Máxima de pertinencia o relevancia
  • Máxima de modo o manera

Sin modificar un ápice a Grice mirad la perla que nos dejó para crear un framework al que acudir cada vez que creemos un delivery:

Máxima de cantidadDa la cantidad necesaria de información (ni más ni menos).

I. Da tanta información como sea precisa.
II. No des más información de la que sea necesaria.

Máxima de calidadIntenta que tu contribución sea verdadera

III. No digas nada que creas que es falso
IV. No digas nada si no tienes pruebas suficientes de su veracidad

Máxima de pertinencia o relevancia

V. Sé relevante

Máxima de modo o de maneraSé perspicuo, es decir, claro

VI. Evita la oscuridad en la expresión
VII. Evita la ambigüedad
VIII. Sé breve
IX. Sé ordenado

Hibridar, tan sencillo de entender y tan complicado de ejecutar. Es cuestión de rodearte de las personas adecuadas y realizar las preguntas pertinentes, aunque esto último es como para escribir otro post más adelante.